martes, 8 de enero de 2019

Meditación los cinco elementos



Muchas tradiciones espirituales invocan los puntos cardinales en sus rituales y oraciones, en esta meditación vamos a trabajar con ellos y así podrás potenciar tu conexión con el entorno, con la tierra y con todo lo que ella te regala.

Si es posible haz esta meditación al aire libre, descalzo/a y en un lugar tranquilo. Llévate una brújula para situar correctamente cada punto cardinal.

 Vamos a honrar los puntos cardinales y los cinco elementos desde el punto de vista de la wicca, que considera que la Naturaleza es sagrada, porque lo divino está presente en ella. Pero si quieres puedes tomar los cinco elementos desde el punto de vista del budismo, Feng Shui, tradiciones indígenas americanas…o la que más te resuene. Buscamos enraizarnos con nuestro entorno.


Una vez que hayas situado las cuatro direcciones colócate de pie con la espalda erguida. Cierra los ojos y  durante uno o dos minutos respira profundamente y exhala, cuando estés más tranquilo/a sigue respirando profundamente  y visualiza cómo en el centro de la tierra y justo debajo de tus pies se va formando una energía de color rojo que va subiendo a través de las capas de la tierra, entra por tus pies y va recorriendo todas las partes de tu cuerpo, llega hasta arriba y vuelve a salir por tus pies hacia la tierra, llevándose cualquier malestar, tensión o emoción negativa.

Ahora sitúate cara al este y agradece por el aire que respiras, por traer conocimiento, claridad,  comunicación y  aprendizaje a tu vida. Puedes al mismo tiempo visualizar una luz amarilla que te rodea, mientras respiras lenta y profundamente.

Gira ahora de cara al sur, ofrece tu agradecimiento por el fuego y el calor que te aporta y por su gran poder transformador; por traer valor, pasión e inspiración. Visualiza ahora una luz roja rodeándote y respira profundamente inhalándola.

Colócate cara al oeste, agradece por el agua que bebes, que te limpia y con la que cocinas; por traer equilibrio, sueños, emociones, misterio e intuición. Visualiza mientras, una luz azul a tu alrededor.

Ponte ahora cara al norte, da las gracias por la tierra y los alimentos que te proporciona; por traer fertilidad y estabilidad, visualizando una luz verde en este caso .

Ahora mira al centro en el que te encuentras de pie y agradece por el elemento del espíritu o éter, por traer conexión, transformación y magia. Visualiza una luz morada o blanca.

Durante un rato sigue agradeciendo por el entorno en el que vives y por todo lo que la Naturaleza te regala. Respira profundamente llevando ese sentimiento de gratitud hacia tu corazón, sintiendo el calor que va creciendo y exhala.

Un abrazo




martes, 1 de enero de 2019

Meditación budista tibetana



Los “cuatro inconmensurables” (“Que todos los seres tengan felicidad. Que todos los seres queden libres de sufrimiento. Que todos los seres encuentren una alegría que no haya conocido jamás el sufrimiento. Que todos los seres queden libres del apego y el odio”) es una meditación budista tibetana. Favorece el amor incondicional y la compasión, además de ayudar en el crecimiento espiritual.

 La haremos junto con el Hridaya mudra, llamado gesto de corazón compasivo, para reforzar la búsqueda del amor incondicional, la comunicación compasiva y para eliminar bloqueos, facilita la liberación de sentimientos reprimidos y favorece el perdón, la empatía y comprensión.


Siéntate en un cojín o en una silla. Utilizando ambas manos, flexiona el dedo índice hasta que toques su base con la punta. Ahora, flexiona los demás dedos hacia el pulgar, juntando la punta del pulgar con las puntas de los dedos anular y medio, dejando los meñiques extendidos pero sin tensar y apoya el dorso de ambas manos sobre los muslos. Mantén este mudra(Hridaya mudra) mientras dure la meditación.
Cierra los ojos y procura tener el cuerpo recto. Observa tu respiración durante un minutos o hasta que te sientas algo más relajado/a.

Después recita en voz alta la primera línea de la  oración” Que todos los seres tengan felicidad” Siente tu intención de que a todos los seres vivos les alcance tu amor incondicional, inclúyete a ti también en ese deseo, visualiza cómo te rodea una nube de amor que te envuelve y cómo esa misma nube va recorriendo el planeta, regándolo todo con tu amor incondicional. Acepta a cada ser como es, incluyéndote a ti mismo/a.


Ahora, di la segunda línea” Que todos los seres queden libres de sufrimiento” Visualiza cualquier forma de sufrimiento, dolor, enfermedad, carencia.. y siente cómo necesitas ayudar y cómo tu infinita compasión posibilita que cualquier ser vivo, incluido tú, quedéis libres de cualquier padecimiento.

Recita ahora “Que todos los seres encuentren una alegría que no haya conocido jamás el sufrimiento” Visualiza cómo cada ser encuentra su iluminación, lo que el budismo considera crecimiento espiritual. Siente e imagina cómo todos los seres irradian felicidad, cómo el sufrimiento se eleva y es erradicado, obsérvalos iluminados y en paz, incluyéndote a ti.

Por último di en voz alta” Que todos los seres queden libres del apego y del odio” Imagina a todos los seres sintiéndose como iguales, llenos de amor, compasión y altruismo. Observa cómo se relacionan sin miedo, en pura alegría y amor incondicional.

Termina por último con el mantra en sánscrito “Lokah samasta sukhino bhavantu” o “que todos los seres sean por doquier felices y libres”
Abre los ojos y deshaz el mudra. Respira profundamente dos o tres veces y observa el aquí y ahora.

Un abrazo

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Las mariposas en algunas culturas como la griega y la cristiana, simbolizan el alma. En la mitología griega, Psique(que significa alma) se...