Siéntate en una posición confortable, respira despacio y profundamente, cierra los ojos.
Visualiza un árbol delante tuya, siente su energía.Conviértete en ese árbol. Percibe que ese árbol posee un tronco largo. Advierte las ramas y las hojas. Siente las raíces de ese árbol al penetrar en el suelo, y la energía de la tierra que es emanada en tu dirección y te está envolviendo.
Ahora las raíces penetran más profundamente hasta llegar a un río subterráneo; es un riachuelo de aguas translúcidas y límpidas. El riachuelo baña tus raíces, llevándose todos tus miedos,rabia, limitaciones, tristeza. Una luz dorada penetra tus raíces, trayendo una sensación de paz, bienestar y equilibrio.
Ahora desplaza tu mente nuevamente hacia el tronco del árbol y siente que estás expandiéndote hacia arriba, pasando más allá de las nubes, llegando a las estrellas.Siente que la energía de la cual está hecha la estrella es la misma que la de tu cuerpo. Siéntete en comunión con las estrellas, con el universo.
Hazte, a tu vez, totalmente consciente de todas las formas de vida y comparte con ellas la experiencia que has tenido. Transmite hacia todos los seres la energía de amor y comunión, divídela. Esa energía es inagotable.
Regresa, lentamente, hacia tu cuerpo. Mueve los pies, las manos, las piernas,abre y cierra los ojos, hasta sentir que has entrado perfectamente en el cuerpo.Un abrazo
(Fuente :Reiki universal. De’Carli.)

No hay comentarios:
Publicar un comentario